Por qué pagamos para pasar miedo, y por qué el cerebro lo disfruta
Un gusano de un milímetro huye en pánico de una descarga eléctrica y jamás volvería a buscarla. Los humanos, en cambio, hacemos fila para entrar a una casa embrujada. Neurocientíficos, psicólogos y sociólogos explican cómo el cerebro convierte el terror en juego, por qué nos gusta y a quién no le gusta nada.
Seguir leyendo «Por qué pagamos para pasar miedo, y por qué el cerebro lo disfruta»