Un exhaustivo informe del Observatorio de Psicología Social de la UBA reveló el delicado estado emocional de la población argentina tras recopilar datos durante el 2025. Con el estrés económico como principal motor de las crisis vitales, el estudio advierte que la falta de acceso a terapias presenciales empujó a miles de jóvenes a buscar ayuda psicológica en herramientas de Inteligencia Artificial, profundizando su aislamiento y elevando el riesgo de sufrir cuadros depresivos severos.
El bienestar psicológico de una sociedad es un reflejo directo de la realidad que atraviesa. Cuando los factores macroeconómicos y la incertidumbre dominan la agenda diaria, el impacto suele medirse en los consultorios. En un trabajo exhaustivo presentado recientemente, el Observatorio de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA) construyó una radiografía perfecta sobre el estado mental de los argentinos de entre 18 y 65 años. Los resultados dibujan un panorama donde el insomnio, la ansiedad y las deudas económicas son los protagonistas absolutos.
El primer dato que enciende las alertas es la prevalencia del malestar general. El 6,5 % de la población presenta un riesgo real de desarrollar un trastorno mental agudo. Si bien esta cifra muestra un paulatino descenso desde los históricos picos provocados por la pandemia de 2020, la constante que más preocupa a los expertos de la UBA es que este riesgo golpea casi exclusivamente a los sectores más jóvenes y de menores recursos económicos.
El sueño roto y el impacto del bolsillo
Dormir bien dejó de ser la norma para convertirse en un lujo. Casi el 60 % de la población argentina (exactamente el 58,69 %) reconoce sufrir alteraciones frecuentes del sueño. Se trata de un incremento brutal si recordamos que en el año 2020 apenas el 10 % reportaba dormir poco. Esta falta de descanso destruye uno de los pilares básicos de la salud física y mental, actuando como un acelerador del estrés.
Al consultar sobre el origen de esta tensión, más de la mitad de los encuestados aseguró estar atravesando una severa crisis personal o vital. Al profundizar en los motivos, el factor económico barrió con el resto de las variables. El desempleo, los bajos ingresos y el peso de las deudas son percibidos como la principal fuerza destructiva del equilibrio emocional en la mayoría de los hogares argentinos.
El Estado de la Mente
Datos clave del informe de Psicología de la UBA
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La Barrera EconómicaEl 50 % de quienes no hacen terapia afirma necesitar asistencia urgente, pero el 43 % de ellos señala que no puede acceder a un psicólogo debido a su costo. |
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El Riesgo de la IALos especialistas alertan que buscar ayuda emocional en Inteligencias Artificiales en lugar de un humano agrava fuertemente los síntomas de depresión y soledad. |
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Juventud VulnerableLos adultos jóvenes (18 a 29 años) de menores recursos económicos son el grupo etario que mayor nivel de ansiedad y riesgo de suicidio registra en el país. |
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Vías de EscapePara afrontar la crisis, el 40 % busca refugio dialogando con familiares. Los médicos insisten en impulsar el deporte como escudo antidepresivo natural. |
El peligroso refugio en la Inteligencia Artificial
Uno de los descubrimientos más reveladores del estudio es el vínculo entre la crisis económica, la falta de atención profesional y el uso de la tecnología. Hoy, la mitad de las personas que no realizan terapia admiten necesitarla con urgencia, pero aseguran no poder costearla. Frente a esta barrera económica y la falta de cobertura de obras sociales, casi el 59 % de los participantes admitió utilizar herramientas de Inteligencia Artificial como un improvisado método de consulta.
Los investigadores detectaron que la preferencia por interactuar con una Inteligencia Artificial antes que con un psicólogo humano se asocia consistentemente con mayores indicadores de sufrimiento, incluyendo un alto riesgo suicida.
La psicoanalista Lila Feldman aporta claridad sobre este fenómeno. Buscar respuestas emocionales en una máquina profundamente deshumanizada no solo no brinda la ayuda clínica pertinente, sino que profundiza el aislamiento y la soledad del paciente, confinándolo al engañoso circuito de la solución individual. La tecnología, señala Feldman, jamás podrá sustituir la contención y el cuidado del lazo social humano.
Diferencias por género, edad y el rol del Estado
El mapa de la salud mental argentina también presenta marcadas asimetrías demográficas. Las mujeres registraron niveles significativamente más altos de malestar psicológico y síntomas depresivos en comparación con los varones. Por su parte, la franja etaria más vulnerable resultó ser la de los adultos jóvenes (entre 18 y 29 años), quienes no solo reportaron los mayores niveles de ansiedad, sino también los índices más altos de riesgo suicida, cifras que descienden drásticamente en los mayores de 60 años.
Para los expertos de la UBA, la radiografía es clara y exige acción inmediata. Recomiendan impulsar políticas públicas urgentes orientadas a la detección temprana, desalentar conductas problemáticas y, sobre todo, fomentar el deporte como escudo natural contra la depresión. Adelqui Del Do, especialista en Psicología Clínica, advierte que si el Estado se retira y ajusta los presupuestos del área, la sobrecarga en provincias y municipios terminará quebrando el único sistema de contención pública que les queda a los argentinos más vulnerables.
Por Daniel Ventuñuk
En base al artículo de Dolores Curia publicado en Página 12
