Ante el pronóstico de lluvias y tormentas de variada intensidad para Misiones, el Ministerio de Salud Pública pidió prepararse antes, cuidarse durante y revisar el entorno después. Estas son las recomendaciones y la razón por la que cada una importa.
Cuando se anuncia un temporal pensamos en la tormenta, con el viento, los rayos y el agua que cae de golpe. Pero una parte importante de los riesgos aparece antes, cuando todavía hay sol, y otra después, cuando ya salió el cielo. Por eso el Ministerio de Salud Pública de Misiones recomienda a la población adoptar medidas preventivas para resguardar a las personas, las mascotas y las viviendas. El aviso apunta a tres amenazas concretas: precipitaciones intensas en cortos períodos, fuertes ráfagas y crecidas de arroyos.
Antes, durante y después del temporal
Qué se espera
Antes de las lluvias
Durante las tormentas
Después de las lluvias
Por qué importa cada regla
▼ Desagües limpios
▼ Por qué no refugiarse bajo un árbol
▼ Por qué no cruzar el agua
▼ Por qué eliminar el agua acumulada
Antes, que el agua tenga por dónde irse
Un desagüe tapado es como una bañera con el tapón puesto. Por eso lo primero es limpiar canaletas, desagües y rejillas para que el agua escurra, y no tirar residuos en la vía pública, que pueden obstruirlos. También conviene asegurar chapas, toldos, macetas y cualquier objeto que el viento pueda desplazar, y revisar techos, ventanas y puertas para evitar filtraciones.
La otra mitad de la preparación es pensar en un posible corte de luz. Hay que tener a mano una linterna, pilas, agua potable, los medicamentos necesarios y los teléfonos cargados, además de los documentos importantes y los contactos de emergencia. Y si la casa está en una zona inundable, el Ministerio pide identificar con anticipación un lugar seguro al que trasladarse.
Durante, el lugar más seguro es adentro
Mientras dure la tormenta, la indicación es quedarse en un lugar seguro y no salir si no es imprescindible. Hay que alejarse de ventanas, árboles, postes, carteles y estructuras que puedan caer, y no refugiarse debajo de un árbol durante las descargas eléctricas. Los objetos altos suelen ser los que reciben los rayos, de modo que el árbol que parece un buen paraguas es en realidad un mal lugar.
El agua en movimiento es otro punto crítico. No hay que cruzar calles inundadas, arroyos, puentes cubiertos por el agua ni caminos anegados, ni a pie ni en vehículo. Desde afuera es muy difícil saber qué profundidad tiene el agua o con qué fuerza corre. Tampoco hay que tocar cables caídos ni instalaciones eléctricas mojadas, y los aparatos eléctricos se desconectan solo si hay riesgo de ingreso de agua y si es seguro hacerlo. Si hay que circular, se hace con extrema precaución, respetando los cortes y las indicaciones de las autoridades, y se siguen los avisos meteorológicos oficiales.
Después, los riesgos que no se ven
Cuando mejora el tiempo, la tentación es salir a mirar. El Ministerio pide primero verificar que no haya cables caídos, ramas inestables ni daños estructurales antes de salir o de entrar a los sectores afectados. Tampoco hay que manipular instalaciones eléctricas ni conectar equipos que estuvieron en contacto con el agua.
El agua de inundación merece un cuidado especial. Puede estar contaminada, por lo que se recomienda evitar el contacto con ella, consumir agua segura y desechar los alimentos que se mojaron con agua contaminada o que no se conservaron bien, algo que puede pasar en un corte de energía prolongado. Cuando las condiciones sean seguras, hay que eliminar el agua acumulada en recipientes y patios, porque el agua estancada es donde se crían los mosquitos.
Si la vivienda sufrió daños, conviene pedir una revisión antes de volver a ocupar los sectores comprometidos. Y las situaciones de riesgo se informan a las autoridades, sin volver a las zonas evacuadas hasta que se indique que es seguro.
Lo que viene
Estas recomendaciones valen para cualquier temporal, aunque llegue con menos fuerza de la prevista. Lo que cambia con cada pronóstico es cuánto tiempo hay para prepararse. La mejor manera de aprovecharlo es seguir los avisos meteorológicos oficiales y las indicaciones de los organismos de emergencia.
