Cinco claves científicas para desmantelar la adicción global a los combustibles fósiles

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentó las conclusiones de su informe GEO-7. La investigadora Débora Ley explica cómo transformar un sistema que deja a 650 millones de personas a oscuras, malgasta energía y depende en un 80% de fuentes contaminantes.

La energía es el motor de la civilización moderna, pero su arquitectura actual está profundamente rota. Por un lado, la quema incansable de carbón, petróleo y gas sostiene más del 80% del consumo mundial y alimenta de forma directa la crisis climática. Por el otro, la distribución es dramáticamente desigual: más de 650 millones de personas en el planeta carecen de acceso básico a la red eléctrica.

Frente a esta encrucijada, la séptima edición de la Perspectiva del Medio Ambiente Mundial (GEO-7) plantea una hoja de ruta para una transición energética sistémica. En diálogo con el PNUMA, la científica guatemalteca Débora Ley —autora coordinadora del informe e investigadora en cambio climático y energías renovables— detalla cuáles son las palancas que deben accionarse para descarbonizar la matriz global sin generar nuevos impactos ambientales y sociales.


Los cinco grandes fallos del modelo actual

Según el diagnóstico de GEO-7, la crisis energética mundial no responde a un único factor, sino a la convergencia de cinco problemas interconectados:

  • Brecha de acceso: Cientos de millones de personas continúan aisladas del servicio eléctrico.
  • Dominación fósil: Más del 80% de la energía proviene de fuentes que aceleran el calentamiento global.
  • Ineficiencia masiva: El sistema desperdicia un porcentaje colosal de la energía generada, obligando a quemar más combustibles de los necesarios.
  • Vulnerabilidad climática: Las infraestructuras energéticas sufren daños severos ante olas de calor, incendios forestales e inundaciones.
  • Impacto extractivo: La acelerada adopción de tecnologías limpias presiona sobre minerales críticos (como el litio) en ecosistemas frágiles.
Reporte PNUMA • GEO-7

Pilares para la Transición Energética Global

Diagnóstico y soluciones clave según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

80% Fósil
Matriz energética actual

Las renovables apenas generan el 15% mundial. La quema de combustibles fósiles continúa siendo la causa principal del cambio climático.

US$ 7 Trillones
Reorientación de subsidios

Monto destinado a subsidiar combustibles fósiles que debe reorientarse hacia infraestructura limpia y asequible.

650 Millones
Personas sin electricidad

La transición exige expandir redes, paneles comunitarios y soluciones de cocina limpia para eliminar la quema nociva de leña.

Minería Ética
Salvaguardias sociales

La extracción de litio y minerales críticos para baterías debe proteger los derechos de comunidades locales y ecosistemas frágiles.

Débora Ley (GEO-7 / PNUMA): «No se trata de sustituir los daños de los combustibles fósiles por los de la minería. La transición deber ser ética, sistémica y socialmente justa.»

La paradoja de las renovables y la minería ética

Las fuentes eólica y solar son variables por naturaleza, lo que exige grandes sistemas de almacenamiento en baterías. No obstante, la extracción de los minerales necesarios para estas tecnologías suele realizarse en humedales de alta montaña y salares, afectando directamente a comunidades locales e indígenas.

«No se trata simplemente de sustituir los daños causados por los combustibles fósiles por los daños causados por la minería«, advierte Débora Ley. «El informe GEO-7 no dice ‘no practiquemos la minería’, sino ‘hagámoslo con cautela y de manera ética’, garantizando salvaguardias ambientales y sociales que respeten los derechos de los pueblos originarios«.


Redireccionar 7 billones de dólares de subsidios

Pese a su vertiginoso crecimiento, las energías renovables apenas generan hoy alrededor del 15% de la energía mundial. Para acelerar la descarbonización, la ciencia apunta a una medida económica inaplazable: reorientar los subsidios públicos. En 2022, los incentivos a los combustibles fósiles alcanzaron la cifra récord de 7 billones de dólares a nivel global.

Además del traspaso de estos fondos hacia la eólica y la solar, el informe insta a electrificar masivamente sectores clave como el transporte, adoptar el hidrógeno verde en la industria pesada y reducir la demanda mediante eficiencia. Esto incluye la construcción de edificios con aislamiento térmico y enfriamiento pasivo, el diseño de ciudades más compactas y la promoción del uso de bicicletas y vehículos eléctricos para el transporte cotidiano.


Cierre de brechas y cocina limpia

La transición verde no puede dejar atrás a las poblaciones vulnerables. Para garantizar la equidad, GEO-7 propone descentralizar la producción mediante la expansión de redes, kits solares domiciliarios, microcentrales hidroeléctricas y generación comunitaria.

Un pilar de salud pública frecuentemente olvidado es la transición en los hogares de bajos ingresos. «Necesitamos apoyar a las comunidades para abandonar el uso de la leña para cocinar y calentar el hogar, un factor que impulsa la deforestación y libera humo tóxico que provoca enfermedades y muertes«, subraya Ley, destacando la urgencia de promover tecnologías de cocina limpia y electrificación rural.

Pese a que el planeta superará temporalmente el umbral de 1,5 °C de calentamiento establecido en el Acuerdo de París, la científica sostiene que la humanidad cuenta con las herramientas técnicas para limitar ese exceso y volver a reducir las temperaturas globales. La clave estará en la voluntad política para vencer los intereses corporativos arraigados y actuar de forma coordinada en energía, alimentos y residuos.

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