La Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer han cuantificado por primera vez el peso de los factores de riesgo modificables. El informe revela que el tabaco, el alcohol y las infecciones son responsables de una gran parte de la carga mundial de esta enfermedad, con marcadas diferencias entre hombres y mujeres.
A menudo pensamos en el cáncer como una lotería genética o un destino inevitable, pero la ciencia acaba de ponerle números concretos a la prevención. Por primera vez, un estudio conjunto de la OMS y su Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha cuantificado el riesgo atribuible a causas que podemos evitar, como el tabaco, las infecciones, el alcohol y la contaminación ambiental.
El análisis, que examinó 30 causas prevenibles en 185 países y 36 tipos de cáncer, concluye que cuatro de cada diez casos en el mundo podrían prevenirse. El objetivo es proporcionar a gobiernos e individuos información específica para actuar antes de que la enfermedad comience, según explicó el doctor Partha Sarathi Ilbawi, responsable del equipo de Control del Cáncer de la OMS.
El podio de los riesgos
La investigación no deja lugar a dudas sobre el enemigo público número uno: el tabaco se identifica como la principal causa prevenible, siendo responsable del 15% de los nuevos casos a nivel global. Le siguen las infecciones con potencial cancerígeno, que representan el 10%, y el consumo de alcohol, con un 3%.
El estudio detalla que casi la mitad de los casos prevenibles se concentran en tres tipos de tumores: pulmón, estómago y cuello uterino. El cáncer de pulmón está vinculado principalmente al tabaquismo y la contaminación del aire; el de estómago se asocia a la infección por Helicobacter pylori; y el de cuello uterino, mayoritariamente al virus del papiloma humano (VPH).

Una brecha de género y región
El informe destaca diferencias significativas según el sexo. La carga de cáncer prevenible es mucho mayor en los hombres (45%) que en las mujeres (30%). Mientras que en ellos el tabaquismo explica casi una cuarta parte de los nuevos diagnósticos, en las mujeres los factores dominantes son las infecciones, seguidas por el tabaco y el exceso de peso.
Geográficamente, las disparidades también son notables. Para los hombres, Asia Oriental registra la mayor proporción de casos evitables (57%), mientras que América Latina y el Caribe presentan la más baja (28%). En el caso de las mujeres, la cifra más alta se encuentra en África subsahariana (38%), impulsada principalmente por infecciones.
Ante este escenario, los autores instan a reforzar la prevención adaptada a cada contexto, priorizando el control del tabaco, la vacunación contra el VPH y la creación de entornos más saludables para reducir la carga global de la enfermedad.
