¿La primavera, la sangre altera? Cómo afectan las estaciones a las ganas de sexo

La mitad del mundo está inmersa de lleno en la primavera. Los días se alargan y empieza a hacer calor así que, salvo para las personas que sufran de alergias, el panorama pinta bastante agradable. Habrá quien diga que incluso excitante, que de algún sitio parten las socorridas rimas del refranero popular: la primavera la sangre altera. Pero ¿tiene algo de cierto la idea de que con la primavera llegan las ganas de sexo?

 

A priori, parece que algo tiene que ver: el aumento de las horas de luz incrementa la secreción de vitamina D. Esta tiene que ver con la regulación de las hormonas sexuales, y un potencial aumento de la libido. De hecho, un trabajo presentado en 2017 por la Universidad de Graz (Austria), para el que se estudió a 2.299 hombres, encontró que los que tenían cantidades suficientes de vitamina D presentaban un mayor nivel de testosterona.

Por otra parte, la exposición a la luz aumenta la secreción de endorfinas, tanto en hombres como en mujeres. Se trata de unos neuropéptidos que alivian el estrés, levantan el ánimo y estimulan la respuesta sexual. De hecho, la Asociación Estatal de los Profesionales de la Sexología (AEPS) de España asegura que las consultas sexológicas suelen aumentar cuando entra la primavera.

Otra investigación, publicada en 1990 en The Journal of Reproductive Rhythms sugiere que las tasas de fertilidad humana están directamente influenciadas por los cambios estacionales, y que la luz del sol y la temperatura son dos factores sobresalientes en la formación de la procreación. mucho menos dictado estacionalmente que el de otras criaturas, las tasas de natalidad suben y bajan en patrones distintos durante todo el año”.

En las antípodas, es la hora del amor
Por su parte, un estudio de 2002 publicado en el Journal of Marriage and Family describe dos picos de actividad sexual entre los adolescentes: el verano y diciembre, en torno a las vacaciones. El verano parece dar como resultado más asociaciones nuevas, mientras que la actividad romántica en el invierno tiende a existir entre los socios románticos establecidos.

Otros autores, sin embargo, afirman que la mejor época para quedarse en la cama (acompañado) es el otoño. Las glándulas hormonales femeninas son las más activas cuando se acerca el frío, y el aumento de los niveles de estrógeno hace que las mujeres sientan más apetencia por el sexo, informa un artículo de Bussiness Insider.

Lo cierto es que no parece haber verdadero consenso, así que si la sabiduría popular acierta a cómo afecta el tiempo a tus ganas de ponerte íntimo va a depender de ti y de tu compañero.

Beatriz de Vera
Esta información ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

 

 

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