Científicos de La Plata crean un marcapasos único que revoluciona la cardiología mundial

Durante décadas creímos que el corazón funcionaba como un reloj suizo, respondiendo ciegamente a las órdenes del cerebro. Pero un equipo de investigadores nacionales descubrió que nuestro motor interno tiene su propia «inteligencia» matemática escondida en una estructura minúscula. Este hallazgo no solo reescribe los libros de medicina, sino que ya se transformó en una patente para fabricar un dispositivo médico inédito en el mercado.

INNOVACIÓN ARGENTINA

El corazón no es un reloj, es un fractal.

EL DESCUBRIMIENTO

El Nodo Sinusal (el marcapasos natural) tiene una estructura fractal. Como las ramas de un árbol o los rayos, su geometría compleja es la que permite que el corazón tenga variaciones saludables y se adapte.

LA EVOLUCIÓN DEL MARCAPASOS

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MARCAPASOS TRADICIONAL

Funciona como un metrónomo. Es rígido y periódico.
✖ Pierde la variabilidad natural.

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MARCAPASOS CONICET / UNLP

Imita la variabilidad biológica.
✔ Mejora la adaptación y evita el «síndrome de marcapasos».

🔬 BONUS TRACK: Este hallazgo también permite detectar el daño cardíaco por Chagas mucho antes que los métodos actuales.

Fuente: CONICET / UNLP / Hospital Rossi

Si te tomás el pulso ahora mismo, vas a notar que es regular, pero no es robótico. Esa pequeña variación entre latido y latido, que parece un error, es en realidad la clave de la salud. Hasta hoy, la comunidad médica pensaba que esas fluctuaciones dependían casi exclusivamente del sistema nervioso autónomo (ese que controla las cosas que hacemos sin pensar). Pero un grupo de científicos del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) pateó el tablero: descubrieron que el corazón tiene su propio director de orquesta.

El hallazgo, realizado junto a especialistas del Hospital Interzonal de Agudos «Prof. Rodolfo Rossi», pone el foco en el Nodo Sinusal, una estructura pequeña pero poderosa que regula la variabilidad cardíaca mediante una arquitectura fascinante y compleja.

Fractales: la geometría del latido

Para entender esto hay que desempolvar un concepto de la física: los fractales. Son esas formas geométricas que se repiten a diferentes escalas, como las ramas de un árbol, los brócolis o los rayos de una tormenta.

Isabel Irurzun, física del CONICET y líder del avance, explica que el Nodo Sinusal no es una masa uniforme, sino que tiene una estructura fractal. «Logramos determinar los exponentes críticos de la estructura fractal del Nodo Sinusal, se trata de tres números que caracterizan su arquitectura completamente», detalla la investigadora.

¿Qué significa esto en criollo? Que la forma en que late tu corazón depende de cómo está «dibujada» esa estructura interna. Al analizar a 1.500 individuos (sanos y con patologías), el equipo confirmó que esa geometría es la que dicta el ritmo. Magdalena Defeo, jefa de Cardiología del Hospital Rossi, agrega un dato clave: «Podríamos predecir cómo debería evolucionar el nodo sinusal sano. Patologías que afecten el nodo sinusal deberían producir alteraciones en esta ecuación».

El problema de los marcapasos actuales

Acá es donde la ciencia básica se transforma en tecnología aplicada. Los marcapasos que se usan hoy en todo el mundo tienen un «defecto»: son demasiado perfectos. Estimulan el corazón de manera periódica, como un metrónomo.

«Si el marcapasos actúa siempre, la variabilidad se pierde y es esto lo que queremos evitar con nuestro invento», afirma Irurzun. Esa falta de variación natural puede generar efectos adversos, como que el corazón pierda capacidad de adaptación o sufra el llamado «síndrome de marcapasos» (mareos, fatiga).

Por eso, este equipo interdisciplinario (que incluye físicos, médicos e ingenieros como el becario David Alejandro Jorge Tasé) está desarrollando un nuevo marcapasos argentino. Este dispositivo, que ya cuenta con una patente a nombre del CONICET, la UNLP y el Ministerio de Salud bonaerense, es capaz de imitar esa variabilidad natural, devolviéndole al paciente un ritmo «humano» y no robótico.

Una nueva esperanza contra la fibrosis y el Chagas

El estudio también arrojó luz sobre la fibrosis, que es cuando el tejido cardíaco se llena de «cicatrices» de colágeno. Descubrieron que esa red de colágeno también influye en la estructura fractal. Esto abre la puerta a tratamientos menos agresivos. «Es factible pensar en la posibilidad de corregir la propagación del impulso eléctrico en arritmias cardíacas mediante terapias menos invasivas», se esperanza Defeo, contrastando esto con la técnica actual de «quemar» el tejido (ablación).

Y como si fuera poco, este conocimiento tiene una aplicación directa en una problemática muy nuestra: el Mal de Chagas.

Junto al investigador Juan Carlos Goin, desarrollaron el índice «FN10», un biomarcador que detecta el daño cardíaco en pacientes con Chagas mucho antes que los métodos tradicionales. «En aquellas personas con la enfermedad, el índice muestra valores mucho más altos que en los sanos», explica Goin. Esto permitiría atacar la fibrosis antes de que sea irreversible.

Desde La Plata para el mundo, la ciencia argentina demuestra una vez más que, cuando se cruzan datos, medicina y física, el resultado puede salvar corazones.

Referencias:

Irurzun Isabel M., Goin Juan C., Defeo Magdalena M. (2025) Editorial: The architecture of the human sinus node. Frontiers in Medicine, 12, 1693337
https://doi.org/10.3389/fmed.2025.1693337

Irurzun, I. M., Tasé, D. A. J., Garavaglia, L., & Defeo, M. M. (2025). Study of heart rate variability in healthy humans as a function of age: considerations on the contribution of the autonomic nervous system and the role of the sinoatrial node. Frontiers in Medicine, 12, 1597299.
https://doi.org/10.3389/fmed.2025.1597299

Defeo, M. M., Delaplace, L. A., Goin, J. C., Tersigni, C., Garavaglia, L., & Irurzun, I. M. (2024). Revealing alterations in heart rate fluctuations during the progression of Chagas disease. Frontiers in Medicine, 11, 1438077.
https://doi.org/10.3389/fmed.2024.1438077

Garavaglia, L., Gulich, D., Defeo, M. M., Thomas Mailland, J., & Irurzun, I. M. (2021). The effect of age on the heart rate variability of healthy subjects. PloS one, 16(10), e0255894.
https://doi.org/10.1371/journal.pone.0255894

Andrés, D. S., Irurzun, I. M., Mitelman, J., & Mola, E. E. (2006). Increase in the embedding dimension in the heart rate variability associated with left ventricular abnormalities. Applied physics letters, 89(14).
https://doi.org/10.1063/1.2349285

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