Juicio millonario en Reino Unido: acusan al talco de J&J de causar cáncer

La batalla legal contra el gigante Johnson & Johnson por su icónico talco para bebés acaba de abrir un nuevo y masivo frente. Más de 3.000 personas en el Reino Unido se unen en una demanda multimillonaria, alegando que la empresa ocultó durante años la presencia de asbesto cancerígeno en sus productos. ¿Se repetirá la historia de los juicios en Estados Unidos?

La avalancha de demandas contra el gigante sanitario estadounidense Johnson & Johnson (J&J), centradas en la acusación de que su talco para bebés y otros productos similares causan diversos tipos de cáncer, ha cruzado el océano Atlántico. Más de 3.000 personas han presentado una demanda conjunta en el Reino Unido, impulsada por el estudio de abogados KP Law y estimada en un valor superior a los mil millones de libras esterlinas.

El argumento central es escalofriante: sostienen que J&J sabía que sus productos de talco estaban contaminados con asbesto, un conocido carcinógeno, o con partículas muy similares que presentan riesgos para la salud comparables. La demanda va más allá y acusa a J&J y a su antigua división de salud del consumidor, Kenvue, de haber «ocultado ese conocimiento al público» y de haber seguido vendiendo productos con talco y asbesto en el Reino Unido hasta 2023, año en que finalmente cambiaron el ingrediente base por almidón de maíz. Los demandantes citan memorandos e informes internos de la compañía para respaldar sus afirmaciones y buscan una compensación por daños.

Kenvue, la empresa que se separó de J&J en agosto de 2023 y que asumió la responsabilidad por los litigios relacionados con el talco fuera de EE. UU. y Canadá, ha salido al cruce. Argumentan que la seguridad del talco para bebés de J&J está «respaldada por años de pruebas realizadas por laboratorios independientes y líderes, universidades y autoridades sanitarias en el Reino Unido y en todo el mundo». Desde Kenvue afirman que, durante más de una década, «las demandas en Estados Unidos han creado una confusión infundada y un miedo innecesario sobre el talco, un ingrediente que se ha utilizado de forma segura en una variedad de productos de consumo y alimentos como el arroz y el aceite de oliva».

El fantasma de los juicios en Estados Unidos

La sombra de lo ocurrido en Estados Unidos planea sobre este nuevo caso. Allí, J&J se enfrenta a una verdadera marea legal, con una estimación de más de 67.000 demandas consolidadas hasta octubre de 2025. Varios jurados estadounidenses han dictado veredictos millonarios contra la compañía, ordenando indemnizaciones para mujeres diagnosticadas con cáncer de ovario y otras afecciones presuntamente vinculadas al talco. Sin embargo, la historia judicial es compleja: muchos de esos veredictos fueron luego reducidos o anulados por jueces en instancias de apelación.

A pesar de algunas victorias en los tribunales, J&J acordó en junio del año pasado pagar 700 millones de dólares para cerrar un litigio con 42 estados y Washington D.C., que la acusaban de engañar a los consumidores sobre la seguridad de sus productos. Más recientemente, en octubre, un tribunal de Los Ángeles declaró a J&J responsable de la muerte por mesotelioma de una mujer en 2021, y el jurado otorgó a la familia una indemnización de 966 millones de dólares, aunque la empresa ya anunció que apelará.

Dos sistemas legales, ¿dos resultados distintos?

Pero Kenvue se apresura a marcar una diferencia crucial: el sistema legal estadounidense es «significativamente diferente» al británico. En el Reino Unido, señalan, no hay jurados populares para este tipo de casos. Son jueces profesionales quienes deciden sobre la responsabilidad y la causalidad, basándose en gran medida en el testimonio de expertos científicos que tienen deberes de imparcialidad hacia el tribunal. Un contraste notable con los juicios estadounidenses, donde son jurados legos quienes toman esas decisiones cruciales.

Sin embargo, los abogados que representan a los demandantes no creen que esta diferencia cambie el fondo de la cuestión. Andy Birchfield, un abogado estadounidense que ha representado a demandantes contra J&J, sostiene que los nuevos casos en el Reino Unido están «construidos sobre el legado de engaño y decepción de J&J» respecto a los peligros de sus polvos de talco.

«Estoy seguro de que el proceso de litigio en el Reino Unido presenta algunas diferencias en comparación con EE. UU., pero la verdad sigue siendo la misma», continúa Birchfield. «Los documentos corporativos de J&J revelan el conocimiento del asbesto en esos productos, y la elección de la gerencia durante décadas de negar los hechos e intentar evitar cualquier responsabilidad potencial, un patrón que continúa hasta el día de hoy». La batalla legal por el polvo blanco apenas comienza en suelo británico.

Por Daniel Ventuñuk
En base al artículo de Rebecca Trager publicado en Chemistry World

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