La domesticación de los gatos fue un proceso más complejo de lo que se pensaba

El ADN revela los secretos de la relación entre humanos y felinos

Un nuevo estudio financiado por la Unión Europea revela que domesticar a los gatos fue una tarea menos convencional y mucho más compleja que la de otros animales. Este avance, liderado por la Universidad de Roma Tor Vergata, está permitiendo descifrar un proceso que, aún hoy, deja en evidencia el espíritu salvaje de estos compañeros de cuatro patas.

Los enigmas del pasado felino

Durante décadas, las momias y grabados del antiguo Egipto alimentaron la idea de que la domesticación de los gatos había comenzado en esa época histórica. Sin embargo, el hallazgo en 2004 de un enterramiento neolítico en Chipre, donde un joven fue sepultado junto a un gato hace unos 11.000 años, sugirió que esta relación podría ser mucho más antigua.

Para aclarar este misterio, el paleogenetista Claudio Ottoni, junto a su equipo de investigación, está utilizando ADN antiguo extraído de 300 momias de gatos provenientes de más de 80 sitios arqueológicos en Europa, África y el sudoeste asiático. «La tecnología de secuenciación genética nos está permitiendo estudiar estos sistemas biológicos a un nivel que antes era imposible», explica la Comisión Europea.

Además, el equipo de Ottoni está aplicando el análisis químico del colágeno para rastrear la evolución de la dieta de los gatos. Determinar cuándo comenzaron a consumir pescado, por ejemplo, podría ser clave para reconstruir las primeras etapas de su domesticación.

Una adaptación distinta a la de otros animales

El estudio revela que el proceso de domesticación de los gatos fue notablemente diferente al de otras especies. Según los resultados preliminares, los gatos domésticos de Europa habrían iniciado su relación con los humanos en el norte de África, posiblemente viajando hacia Europa con los romanos a través del Mediterráneo. Sin embargo, esta cronología presenta inconsistencias.

Wim Van Neer, arqueozoólogo del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, recuerda su descubrimiento de seis esqueletos completos de gatos en una tumba egipcia de 6.000 años de antigüedad: «Pudimos demostrar que estos animales fueron domesticados, pero no completamente domesticados». Esta observación coincide con los hallazgos de Ottoni, quien señala que los gatos europeos permanecieron salvajes durante milenios, y que los descendientes de cepas domesticadas llegaron al continente mucho después, hace apenas 2.500 años.

Las momias de gatos egipcios podrían revelar nueva información sobre la ascendencia de nuestros compañeros felinos.
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Un espíritu salvaje que persiste

Aunque la investigación todavía está en curso, las conclusiones preliminares sugieren que la adaptación de los gatos a la vida humana fue fragmentada y marcada por varios intentos fallidos. Claudio Ottoni explica: «Si la domesticación hubiera comenzado hace 10.000 años, como plantean algunos descubrimientos, esperaríamos ver gatos introducidos en Europa poco después, como ocurrió con los cerdos y otros animales domesticados. Pero no es el caso».

Esta resistencia a la domesticación completa puede observarse incluso hoy. Los gatos son capaces de pasar de una tranquila siesta en el sofá a protagonizar escenas de caza en el jardín, una dualidad que refleja su naturaleza salvaje.

Lo que nos dice el ADN

Uno de los aspectos más fascinantes del estudio es que la ruta de domesticación de los gatos fue diferente a la de otras especies. Por ejemplo, mientras que los cerdos y vacas fueron domesticados para ser completamente dependientes de los humanos, los gatos mantuvieron gran parte de su autonomía.

«Los gatos no necesitaban un humano para sobrevivir. Más bien, fue una relación de mutua conveniencia», agrega Ottoni, quien destaca cómo los gatos habrían sido atraídos a las primeras comunidades humanas debido a la abundancia de roedores. Esta interacción inicial evolucionó lentamente, sin un cambio drástico en su comportamiento o genética.

Qué esperar del futuro de la investigación

La combinación de ADN antiguo, análisis químico y registros arqueológicos está permitiendo a los científicos desentrañar un pasado enigmático. Sin embargo, los investigadores advierten que quedan muchas preguntas por responder. Por ejemplo, ¿qué eventos propiciaron los intentos de domesticación fallidos? ¿Y qué rol desempeñó cada región en la historia evolutiva del gato doméstico?

Mientras tanto, lo que está claro es que, a diferencia de otros animales, los gatos han logrado mantener su espíritu independiente a lo largo de los siglos, convirtiéndolos en compañeros singulares en nuestra historia compartida.

Autor: Daniel Ventuñuk
En base al artículo de Constanza Vacas en National Geographic

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